Eco y reverberación
La reflexión del sonido se produce de dos formas: como reverberación o como eco. La reflexión del sonido se mide calculando el intervalo de tiempo que transcurre desde que la fuente original deja de emitir sonido hasta que este vuelve a percibirse como resultado de su reflexión. Este intervalo de tiempo se llama eco o reverberación, con base en algunas diferencias. Si la brecha es mayor de un décimo segundo, entonces se hace referencia al eco, de lo contrario, si es menor, a la reverberación. Nuestro oído no puede distinguir claramente las señales de sonoras separadas por menos de una décima de segundo. Por lo tanto, podemos escuchar dos señales de sonido diferentes en caso de eco, mientras que la reverberación nos parece como un único sonido prolongado. Este concepto puede simplificarse con un ejemplo. Cuando estamos en alta montaña y gritamos nuestro nombre tenemos que esperar unos momentos hasta que hayamos terminado de hacer salir nuestra voz antes de escucharla volver. Por lo tanto, podemos percibir dos sonidos bien distintos. Si, por el contrario, nos encontramos en una sala desnuda y hablamos, escuchamos un sonido continuo aunque nuestra voz parece distorsionada y «prolongada». En el primer caso experimentamos eco, en el segundo reverberación.
