- Espacio: cuanto más lejos se esté de una fuente determinada, más difícil será escuchar el sonido que produce. Por ejemplo, si le llaman de un lado a otro de la calle, será bastante complicado escuchar perfectamente lo que está diciendo la otra persona. Esto ocurre por el espacio que hay entre los dos interlocutores y debido a otros factores como, por ejemplo, el tráfico. De hecho, el espacio condiciona la propagación de las ondas sonoras.
- Masa: Cuanta más masa haya entre el origen y el destino de una onda, más difícil será escuchar el sonido producido por la fuente una vez que haya llegado a su punto de destino. Por ejemplo, si tiene las ventanas abiertas en su casa y quiere disminuir el sonido del tráfico, simplemente cierre las ventanas para reducir el volumen en la sala.
- Atenuación: la atenuación se refiere al proceso de reducción del sonido en el que se obliga a las ondas sonoras a atravesar distintas capas de materiales con densidades diferentes, obstruyendo así la trayectoria de las ondas sonoras y, por último, absorbiendo el sonido antes de que pueda propagarse por el aire. Por lo tanto, la atenuación tiene por objeto limitar la capacidad de la onda sonora de propagarse obstruyendo su paso gracias a la presencia de varias estructuras. Este proceso termina con la absorción de la onda.

